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octubre 16, 2012

INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

Frente a esta determinación y actitud de no pequeña parte de la ciudadanía de la Autonomía de Cataluña  ha quedado patente la debilidad del Gobierno central, su falta de una respuesta contundente, su actuar con paños calientes o remedios paliativos e ineficaces.

Reacción del Gobierno.
Muchas son las sorpresas que esta pretensión de Artur Mas puede traer. De momento, no faltan, ya las hay, por parte del jefe del Estado y del Presidente del Gobierno. También de la Iglesia Católica. Resulta sorpresiva, increíble, la reacción del rey limitada a exponer en la nueva página Web de la Casa Real que “sólo superaremos las dificultades actuales actuando unidos, caminando juntos, aunando nuestras voces, remando a la vez” porque “estamos en un momento decisivo para el futuro de Europa y de España y para asegurar o arruinar el bienestar que tanto nos ha costado alcanzar. En estas circunstancias, lo peor que podemos hacer es dividir fuerzas, alentar disensiones, perseguir quimeras, ahondar heridas”. Palabrería, o sea, abundancia de palabras vanas y ociosas. Barata literatura a emplear ante lo que no es una quimera, está dentro de lo posible y verdadero. Otra cosa es que no deba tener posibilidad. Menos aún ha dicho Mariano Rajoy, lo ha calificado de “colosal disparate”, añadiendo que “fuera de España, y de la Unión Europea, se está en ninguna parte y condenado a la nada”. Pero esta condena a la nada, no deja de temerla Ruiz Gallardón al afirmar que “sin Cataluña España no sobrevivirá en el euro”. La verdad que ni el rey ni el presidente ven el alcance del problema que se abre ante las Elecciones catalanas del 25 de noviembre. Mas admite que en primer momento el Estado catalán quedaría fuera de la EU.

Punto de vista de la Iglesia.
De la postura pusilámine, o de falta de ánimo, valor, para intentar soluciones decididas, firmes, por parte del Ejecutivo, pasamos a la aberrante visión de la Iglesia católica tendenciosa a la secesión de Cataluña. Según el obispo de esta región española, Sebastián Taltavull, “la iglesia catalana apoyará la independencia, declara que la Conferencia Episcopal Tarraconense –agrupación de obispos catalanes- apoya que se consulte al pueblo catalán sobre su futuro, y termina afirmando que la doctrina social de la Iglesia reconoce el derecho de los pueblos a la independencia.  Alucinan, confunden, desvarían; de hacer o decir algo inoportuno, equivocado, lo que coloquialmente se llama meter la pata, no están exentos los clérigos. Incluso los mismos papas, basta leer la Historia. Sin acudir a pontífices de siglos pasados, en nuestros días hemos visto como Juan Pablo II, que tuvo el acierto de pedir perdón por los errores cometidos por la Iglesia Católica, cometió el de visitar a Pinochet y a Videla durante sus respectivas dictaduras, omitiendo en su visita al argentino realizarla a las Madres Plaza de Mayo. Todos conocemos, asimismo, la concesión en los pontificados de Pío XI y de Pablo VI de pasar a los templos bajo palio el dictador Francisco Franco. ¿Qué de extraño tiene la salida de los obispos catalanes? Si la doctrina social de la Iglesia reconoce el derecho de los pueblos a la independencia, habrá que partir de la base de que a tal pueblo le asista ºderecho a su independencia. Por otra parte la Iglesia afecta ignorar, obvia, la existencia de la Constitución, que tiene su norma a este respecto. Bueno, hace ahora un flaco servicio nuestro país como en general se le ha hecho a lo largo de la Historia. (Léase el editorial de Cesar Vidal -15/10/2012- “La Iglesia de Cataluña”.

Autonomías, crisis, separatismo.
El tremendo disparate de a creación de las Autonomías es un factor muy importante en la ruina a que ha llegado España, independientemente de la crisis general. Ha significado un gasto que no se podía asumir, tanto menos con el despilfarro que estos Gobiernos, unos más, otros menos, han llevado a cabo. Por si fuera poco golpe a la economía, se incurrió en otro craso error: la entrada en el euro. Para formar un triángulo de la ruina está la burbuja inmobiliaria. ¡Pobre España y pobre españolito de a pie! Se dispara la carestía de la vida, empezando por la vivienda, visiblemente desestabilizadora en un presupuesto familiar medio. La compleja economía del ladrillo, de manifiesta corrupción, crea una faceta nueva, la de oficinas de alquiler y venta de pisos no ya de la empresa constructora, que también, sino de individuos mediadores en venta y alquileres en combinación con la propiedad, ya constructora, ya propietario particular, cuyas perciben una cantidad por establecer el contacto para el arrendamiento. ¡Y se hablaba mal de los caseros de antes! Y esto se practica principalmente en la Comunidad de Madrid, capital de la nación, donde, por tanto, reside el Gobierno central. Se persiguió con la confección de la Constitución dar cancha al rey; con la creación de las Autonomías parar el separatismo de los nacionalistas catalanes y vascos. ¡Pero 17 Autonomías, esta incongruente reforma administrativa y territorial del país!

Las desgracias no vienen solas.
Aunque el príncipe Felipe diga que “Cataluña no es problema” –también dijo, como expone Balansó, que en España no había corrupción-, lo cierto es, y a la vista está, que las espadas están en alto, que la Generalitat apuesta por “internacionalizar” el conflicto ante la UE. Es engorroso porque ante el extranjero nos hallamos muy en baja con la repulsa pública, como una constante, al Gobierno que más huelgas y manifestaciones ha sufrido, y éstas no cesan, ante sus abusos contra la sociedad, sus torpezas políticas, por lo que la ciudadanía, incluida la mayor parte de sus votantes, se encuentra indignada y, por otra parte, llamada a engaño por total incumplimiento de su programa electoral. Y si es del descrédito de la familia real que, de éstas, ha pasado a ser la de mayores escándalos, comentados hasta el otro hemisferio, pues tampoco cuenta con mucha fuerza moral para vertebrar España. Aludo, claro está, a “La España invertebrada”, de Ortega y Gasset, de que otro día hablaré.

MANUEL LÓPEZ PERALTA         


             
                         

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octubre 15, 2012

Ni monarquía ni dictadura

Nos evitaríamos de muchas calamidades si encarásemos al fin el relevo definitivo de unas fórmulas políticas caducas y en evidente proceso de degeneración. –Jorge Mª Rivero-


Tanto en una como en otra tienen fácilmente cabida la corrupción. Con un régimen u otro, de ambos, no saldremos de la misma. Ni de otros males que llevan inherentes.

De la corrupción de ayer a la de hoy.
Con Franco hubo mucha corrupción, a escala menor se puso de moda el estraperlo de víveres al no haberlos a venta libre. Era un red que explotaba el hambre existente en la nación española, el que pasaba irremisiblemente todo el que no podía costearse la adquisición de alimentos mediante este medio, desde la barra de pan de la vendedora callejera al tabaco –este producto nada alimenticio, por cierto-, que también estaba racionado, tenía otra cartilla, no estaba incluido en la Cartilla de Racionamiento con sus cupones a cortar por el tendero tras servir al cliente lo estipulado oficialmente. Si para el estraperlista callejero constituyó durante equis años un modus vivendi, modo de ganarse la vida, fue el origen del enriquecimiento de muchos intermediarios de la industria alimenticia, que no tanto los proveedores, sino tenderos y miembros de la administración de esta rama. Se hicieron… “negocios” con alimentos enviados del extranjero; por ejemplo, con barcos cargados de harina para la panadería –recordemos el tapado escándalo del Consorcio, porque en él había un jerifalte del régimen-. La hambruna que padeció una España aislada por la victoria de Franco, que, en el fondo, fue la de Hitler, dio origen a muchos enriquecimientos ilegales y a grandes fortunas. Creo no incurrir en exageración afirmando que de aquel tiempo data el gran impulso que tomó la corrupción.

Corrupción perenne.
Como nos enseña la Historia, y la Vida a quienes contiendas bélicas nos tocó vivir, las guerras con sus posguerras generan muchos nuevos ricos, que no se extingue la casta del logrero. Siempre el totum revolutum, río revuelto, y, como reza el refrán, “a río revuelto, ganancia de pescadores”, cuya explicación es que el desorden y las guerras presentan ocasión propicia al beneficio ilegal para los aprovechados. Ello ocurre en la guerra y en la paz; en ésta cuando no hay un orden moral, cuando se deja vía libre al caco, lo que el Gobierno no debe permitir por jerifalte que sea el que “le gusta lo ajeno más que lo propio”. Ya no digamos si de políticos se trata, debiendo empezar por perseguir a los de su propio partido. Tras la dictadura franquista sucedió la monarquía juancarlista, pero la corrupción perenne, continua, incesante, sin intermisión. Y de tal manera que tan incesante afluente ha incrementado sus pestilentes aguas al punto o lugar a que se ha llegado.

España casi vagón de cola.
Es el penúltimo país de los arruinados por la corrupción. Evidentemente ésta parte de haberse traducido la rectitud moral por la más torcida inmoralidad política con clave, como no puede ser por menos, en la mentira. Nunca como en la actualidad podemos comprobar la veracidad de este aserto del novelista, dramaturgo y poeta, que ya he citado en alguna otra ocasión por lo que tiene de básico, Luís Dumur: “La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve”. ¿De qué nos ha servido al país como jefe de Estado el dejado por Franco? Hay quien le apunta como su único mérito su actuación el 23 F, pero esto está reputado como montaje y él no ha tratado de probar que no lo es, de refutar tales escritos. Acaso le resulta tan imposible como su consagración al papel de donjuán, de hombre de negocios y de safaris.

En estas tres facetas, que definen su vida totalmente, se ha servido de los hombres, de su puesto político. Haciendo uso del artículo 62 que estipula entre las “Funciones del Rey” el mando supremo de las Fuerzas Armadas, pudo impedir la ilegal actuación de José María Aznar en la guerra de Irak formando trío con Bush y Toni Blair –se hubiera evitado el atentado del 11 M no aclarado por el PP ni por el PSOE- . A los innumerables crímenes incruentos, pero crímenes, del bipartito hay que añadir este atentado de primera magnitud. El jefe del Estado ha sido permisivo con los Presidentes del Gobierno, y éstos con él, no interfiriendo en sus actos, teniéndolo que hacer en virtud del artículo 64 de la Constitución: “Refrendo de los actos del Rey”. Ni el Gobierno ni la Prensa ha ejercido control alguno sobre la Monarquía; hasta últimos de 2011 se mantuvo al margen de la crítica. Lo del matrimonio Urdangarín-Borbón vino a ser la gota que rebosó el vaso de pasos indebidos de la Familia Real, cual el donjuanismo del rey, los matrimonios de los hijos, los asuntos y divorcio de la infanta Elena, etcétera.

Monarquía, dictadura y trinque.
Las monarquías encierran grandes dosis, por así decirlo, de dictadura, lo primero que “dictan” reyes y dictadores es su enriquecimiento –“no hay rey pobre”, escribe Juan Balansó-, sus protagonistas no dejaron de distinguirse por el elevadísimo nivel económico a que llegaron. En cuanto a dictadores paremos miente, por ejemplo, en la fortuna del dictador chileno Augusto Pinochet o en la del cubano Fidel Castro. Franco no hizo negocios, pero se lo permitió a su familia, y muerto el dictador ésta no fue exilada ni confiscada su fortuna. En cuanto a reyes no vayamos lejos, véase la que tiene Juan Carlos I según la revista Forbes. O según recientemente The New York Times pone de relieve: 2,300 millones de dólares, casi 1.800 millones de euros. A los varios políticos de este reino que hizo Franco en vida –reino sin rey- tampoco les ha ido mal económicamente con Juan Carlos I. Pero al parecer en orden a negocios su majestad ha predicado con el ejemplo.

Seudo dictadura de vuelta.

Lo triste y vergonzoso son las palabras que Rajoy acaba de proferir: “La situación económica por la que atraviesa España es muy difícil, complicada, y tenemos muchísimas deudas”. Ya es demencial que suele echarse la culpa al españolito de a pie. O se le ha tomado por iletrado y retrasado mental. Nada más injusto que nos roben y encima tengamos que pagar lo que nos han quitado. Y ya en el colmo de la desfachatez que estando tiranizada la sociedad civil por Rajoy, con sus ínfulas de dictador, se hable de democracia. Algo además inadaptable a una monarquía. Tampoco es muy honesto, que digamos, que se apele a una Constitución quebrantada en su mayor parte. Pero, bueno, la dictadura se lo permite todo. ¿Para cuándo una democracia de realidad, que no de realeza, sin la epidemia de corrupción de la que cada día se descubren nuevos brotes? Sólo algún paniaguado –o necio integral, que de éstos siempre hay plaga como ya se consigna en el Eclesiastés- puede hacer que entiende –el necio incluso “entender”- la pervivencia de la medieval monarquía en pleno siglo XIX y en Europa. Con su derecho de herencia, como si de una finca se tratara, y con toda su parafernalia que entra de lleno en el lujo y en lo peripatético o ridículo y extravagante. ¡A qué inverecundia y ruina ha llegado la nación española con esta monarquía y sus políticos del bipartito gobernante!

MANUEL LÓPEZ PERALTA


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octubre 12, 2012

La politica de las tres erres

Hemos llegado a una política de ridículo, robo y ruina, pero que además bate el récord en sus tres características más importantes.


Política de ridículo.

Ha querido el rey en su visita a Nueva York mejorar la imagen de España. Vano empeño. La imagen de este país se afea a la rápida marcha que lo hizo “El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, puede decirse que don Juan Carlos se defiende como un gato panza arriba, es decir, en actitud de defensa exasperada, porque como dentro de nuestra frontera y allende la misma es de todos conocido el descrédito en que ha caído él y la institución.

Algo de Historia.

El general Juan Prim, el que hizo la Guerra de África (se ha dicho, y así es, que la pintó Fortuny, la describió el novelista Pedro Antonio de Alarcón –“Diario de un testigo en la Guerra de África”- y la hizo Prim) destronó, tras la batalla del Puente de Alcolea, a Isabel II tatarabuela del hoy monarca. Odiaba a los Borbones, Los Borbones jamás, jamás, jamás, y trajo a Amadeo de Saboya. En aquel entonces aún estaba bastante arraigada la institución monárquica que el paso del tiempo convertiría en innecesaria, superada y, por tanto, de clara inutilidad. Vaivenes de la Historia hicieron que nuevamente aparecieran los Borbones y otra vez fueran expulsados. Finalmente, de una manera caprichosa y desde luego a su voluntad, el dictador Franco introdujo a los Borbones desechando a dos que debieron preceder –tratándose de reinar esta dinastía- en el Reino de España: Alfonso XII y el príncipe de Asturias Juan de Borbón y Battenberg. Dado lo poco que el rey destronado sobrevivió a la Guerra Civil –“Guerra incivil”, como la llamó Unamuno y en verdad lo fue- el conde de Barcelona hubiera ocupado el trono aquel año de 1941.como querían los monárquicos tras no conseguirlo el padre a quien Franco rechazó reprochándole los grandes errores que había cometido. Ya no digamos la hostilidad que nació del Caudillo a Juan de Borbón, y viceversa.

Retomando el ridículo real.

Bastante peor que tratar de mentir a los estadounidenses, no se puede negar, majestad, la situación desastrosa a que en su reinado la política ha llevado al país, es la defensa a ultranza que hace del matrimonio Urdangarín-Borbón, diametralmente opuesta a las palabras que sobre el caso de ellos emitió en el discurso de la Navidad de 2011 recién descubierta la “conducta no ejemplar” con que su Casa Real condenó al familiarmente en ustedes llamado Urdanga. Se emitió también que “de la infanta ya veremos”. De ella nada hemos visto, salvo que no es consciente del enriquecimiento de su matrimonio, todavía está por ver y no por parte de la ciudadanía que lo tiene TODO visto desde la situación precaria y angustiosa de España hasta la defensa de la parte podrida de la Familia Real. Acabamos de leer: “La Casa Real ya no deja que se fotografíe a los hijos de Urdangarín”. Y en la misma noticia dada por Libertad Digital, que “lo que no pueden evitar los niños, más allá de los flashes de los fotógrafos, son los comentarios públicos dedicados a su padre. Y ante eso nada puede hacer la Casa Real. Hace unos días –cuenta el reportaje- Iñaki Urdangarín entró en la casa-club para practicar deporte; una socia lo vio pasar y dijo en voz bien alta: “Pero, ¿no le da vergüenza entrar aquí?” Tenía razón, la realeza no autoriza a la osadía, tanto menos a la desvergüenza.

Ridículo son otros pasos, y ya no en defensa del yerno mientras simulaba lo contrario, tal como reunir a los hijos para hablarles de su relación con Corina; después vendría su caída física y mediática, el tener que pedir perdón porque se veía destronado, e impresionada optar por alejarse su amiga la que acaba de exponer en “The New York Times” determinadas mentiras y tonterías, señalando a su amigo como “tesoro nacional”. Bueno, nada menos que, por ejemplo, como el Museo del Prado. ¡Cómo hace desvariar el amor, y, aún más, el amorío!

Política del robo.

Puede encabezarla el duque de Palma odiado en Palma y bajo sumario que le sigue un juez de Palma. Puede, sin duda, capitanearla tanto más de sus méritos propios, perteneciendo a la familia real de la que sigue siendo muy querido, salvo por el príncipe Felipe y doña Leticia considerando que a causa de él pueden verse en el “paro real”. La compañía de Urdangarín la forman aguerridos cacos políticos del bipartidismo que ha venido gobernando en esta instaurada monarquía, y que tanto en el PSOE como en el PP se han producido por generación espontánea, llevándonos a una crisis económica que no es una más, como dicen ellos por disimular su conducta, sino de magnitud nunca vista en los últimos tiempos y que ha traído el panorama que divisamos.

La política de la ruina.

La ruina la tenemos todos a la vista, y ha llegado para los que están sufriendo una situación precaria y angustiosa, tan precaria, tan angustiosa, que seis millones se hallan en el paro y la inmensa mayoría de ellos sin tener familiares que puedan socorrerles en mantención y vivienda. La hambruna es enorme pero no es solamente de imperiosa necesidad comer, también lo es vivir bajo techo, en la calle no se puede residir, hay que disponer de un domicilio. Ello está a la altura de comprensión del más necio, mas al parecer los políticos por regla general lo ignoran. Cuando se quejan de tales desgracias quienes la padecen, y viendo el resto de los ciudadanos como se va extendiendo la ruina para todos, y se tratar de conectar con el Gobierno éste no atiende, porque le importa un bledo el ciudadano, le neutraliza con la Policía Nacional y sus mentiras para mantenerse en el poder y continuar, en su política inconfesable de ayuda al gran capital y mercados, caiga quien caiga –la clase media-, y que siga también la economía sacrificada a las administraciones políticas y sus despilfarro. Esto no ha cesado, las tijeras de Rajoy no llegan a esto. ¡Y no entiende, o cínicamente afecta no entender, que los españoles pidan la dimisión de su Gobierno aniquilador. Todos fueron malos y el más funesto el que tenemos de recortes y huelgas; éstas en número muy superior al de todos los Gobiernos juntos. ¡Qué gran fiasco el de Rajoy!
MANUEL LÓPEZ PERALTA



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octubre 07, 2012

La Monarquía hace aguas

LA MONARQUÍA HACE AGUAS

Y todavía hay imbéciles que piensan que esto es lo que sostiene España. –F. J. Losantos-

Esta circunstancia tiene toda la evidencia que señalan unos hechos muy negativos que además caen en extravagante. Ya es general el descubrimiento de su “conducta no ejemplar”, la cual no radica sólo en el yerno del rey, aun cuando éste haya sido el detonante de cuanto venía ocurriendo, el que rompió el silencio y para rematarlo Botsuana y Corina por parte del suegro.

Fue el rey a EE. UU. a correr un velo a la hambruna que hay en España, y, lejos de lograrlo, ha ocurrido que allí se ha descorrido uno sobre su vida. En el “The New York Times” podemos leer estos días menciones como los escándalos de Botsuana y de Iñaki Urdangarín, asimismo el  papel que desempeña Corina como “embajadora económica” de don Juan Carlos. ¿Será por ello, me pregunto yo, por lo que va tan mal la economía en el reino de España? Acaso tampoco tiene el Gobierno asesores mejores. No deja el relevante rotativo neoyorquino en parar mientes en la riqueza del monarca, que algunos cifran en 1.800 millones de euros. José García Abad, cree que en 1970 “se obsesionó en forjarse una fortuna personal”. Puede datar tal idea de dicho año, pero había de esperar carente de ella en absoluto hasta la muerte de Franco.

Rey Juan Carlos I.
Entonces empezó sus negocios y su donjuanismo del que antes de casarse ya había hecho sus pinitos. Su jefe, el Caudillo, le traía a raya y, evidentemente, si se hubiera desmandado lo más mínimo hubiera elegido a otro para el goloso empleo de rey. Ello aparte de los desaires que hubo de sufrir, y con él Sofía, de la familia Franco, especialmente de la Señora y del marqués de Villaverde, tratando ambos de que llegara a reina Maricarmen Martínez-Bordiu Franco. De haber cuajado tal deseo, seguro que no se hubiera separado de Alfonso de Borbón Dampierre; los reyes no se separan, al menos de puertas afuera. Casos en la Historia de España, e igualmente en la de otros países, numerosos, sin ir más lejos los de los dos últimos reyes españoles, o sea el monarca y su abuelo Alfonso XIII. Tanto un matrimonio como otro dentro de casa sin hablarse y como el título de la comedia de Terence Rattigan y John Gray, “Mesas separadas”. Y ni que decir tiene camas separadas y habitación. Aquí he de hace la anotación de que la inglesa doña Victoria Eugenia de Batteenberg no acompañaba tanto a su marido como la griega-alemana doña Sofía que no quiere perderse acto oficial sea o no su presencia necesaria. Gusta de ser reina, pero en todo caso sin dejar de ser abuela y madre. De esto último alardea equivocadamente frente al “caso Urdangarín”. Indudablemente además de reina es abuela y madre; ahora bien, en primer lugar tenía que actuar como reina. Rechazar de plano lo ocurrido con el matrimonio Urdangarín-Borbón. No lo hacen ni ella ni el rey –éste pretendió engañar al principio para terminar dejándoles el chalé que tiene en Baqueira Beret-. Que sea muy familiares, la familia en primer lugar, pero que abdique. Es de verdadero vituperio el apoyo que prestan los reyes. Perdón por la digresión, y continúo hablando de la vida del rey en el terreno personal, en lo privado, ya que, como dice Federico Jiménez Losantos –también lo dijeron otros- “el rey no tiene vida privada, y, segundo, cuando la vida privada sirve para hacer negocios en nombre del Estado español dejó de ser privada. Esto es una vergüenza, esto es propio de una dictadura del Tercer Mundo, dictadura matizada por la corrupción”.

Vida y milagros de don Juan Carlos.
La vida y milagros de fue saliendo a la luz paulatinamente, sobre todo los “milagros”; el de su fortuna sotto voce, a la chita callando, en voz baja, porque él impuso sordina y pudo hacer, e hizo, silenciosamente, sin estrépito y con disimulo cuanto le dio la real gana. Pero un día después de una treintena de años irrumpió el rey y su monarquía estrepitosamente, ya el historiador Juan Balansó se había atrevido a escribir que la monarquía de Juan Carlos I pasaría a la Historia como una monarquía corrupta. ¿Qué diría de haber visto los acontecimientos surgidos desde su muerte en 2003? No conoció a Letizia, ni a Corina, sí a Marichalar y a Urgandarín a los que en su libro “Los diamantes de la Corona” denomina bisutería fina, así como dedica un epígrafe a tratar de “la impostura de los “duques”. (De este fingimiento o engaño ya trate en uno de mis artículos). Hoy día hay amplia bibliografía sobre la familia real española, que no sólo los de ditirambo servil cuando no cabía la información verdadera. De sus amoríos se sabe mujer a mujer, incluso ha roto el matrimonio de una; lo que todavía no es transparente es el detalle de su colosal fortuna.

Prepotencia, osadía de la familia real.
El rey no desmiente la fortuna que le atribuye la revista Forbes, editada en Estados Unidos, que desde 1986 publica la lista de los más ricos en los negocios y las finanzas. No desmiente tampoco lo de Corina; lejos de ello, en su día, cuando Botsuana, dijo que no la dejaría. Igualmente denota atrevimiento que esta familia se empeñe en afirmar que son una familia como otra cualquiera. No, en modo alguno, las hay más serias,  además en España no hay ninguna otra familia real. No voy a hablar de los negocios de don Juan Carlos –literatura abundante hay sobre ello-, sólo diré que estoy totalmente de acuerdo con el susodicho Losantos en que el rey tiene un sueldo, no puede hacer negocios ni hacer una fortuna que no puede justificar. Pero la tiene –¡error y horror!-, y no hay quien se la quite Y el yerno, ¿tendrá éste que devolver cuanto se le acusa judicialmente –de modo mediático ya está sentenciado- como trinque? De no ser condenado a la devolución –asimismo la infanta en su parte económica aun cuando en la instrucción de la causa se la haya dejado fuera- malparada va a quedar la Justicia.

Ni el rey ni Rajoy engañan a EE.UU.
Hemos visto que el Gobierno de Mariano Rajoy, su actuación, es rechazado en los editoriales de NYT, entendiendo que la política de austeridad que a España impone Alemania y la UE sólo hace agravar el problema español. Bueno, mientras tanto, y dando muestra de austeridad –por la otra punta-, el malavenido matrimonio real y el principesco de grandes viajes en grandes viajes; lo bueno es que, pese a ello, se hace alarde de su austeridad predicando a los cuatro vientos el recorte del 4% en su asignación para 2013. A este paso va a dejar el Gobierno al rey, en la cantidad que le da para el sostenimiento de su familia y casa, sin poder sostener dignamente su matrimonio y el de los príncipes de Asturias –los demás trabajan-, su manutención y demás gastos. Menos mal que ciertos gastos tienen la ayuda de varios Ministerios. Pero ante esta crisis que está devorando a tantas familias y a otras prepara para tal fin, sería de buen efecto que no viajaran tanto, “para nada”. Que doña Sofía, por ejemplo, no se consuele de su infortunio conyugal yendo a Londres a reunirse con su familia casi semanalmente. La monarquía ha caído en el descrédito, pero Rajoy se apoya en el rey. ¡Ininteligible presidente títere que padecemos!. 

El reino de España se hunde.
Que se hunda la monarquía no sería un mal, España no es monárquica ni puede permitirse este lujo de anticuario. Bueno es siempre tener un sentido práctico ¡y ahora tanto se necesitaría! Mariano  quiere que nadie se manifieste contra sus recortes, palmario abuso, pasar una factura, otra y otra indefinidamente para cubrir –como quiere hacer creer- lo que robaron algunos sin que el Gobierno de turno pusiera coto, término, límite. Mariano Rajoy manda callar como si fuera un Borbón. O, lo que viene a ser lo mismo, que las manifestaciones se hagan en cualquier desierto pero no en el centro de Madrid. Y, ello, no ya por evitar molestias, aunque alegue esto, sino para que sean como si en realidad no existieran, la clásica vox clamantis in deserto, predicación en desierto. En suma,  este presidente, con ínfulas, presunción, de dictador,  quiere hundir a los españoles sin dejarles siquiera protestar. Lo menos que se le puede pedir, pues mintió plenamente a los electores, es que dimita, habida cuenta de que su non sancta voluntad, que está resultando pérfida, es esquilmar al ciudadano a base de recortes y, por añadidura restarle derechos.

MANUEL LÓPEZ PERALTA          


                     
   

         

                    
         


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septiembre 30, 2012

La violencia de Rajoy y su gobierno

El presente gobierno viene ejerciendo la coacción desde que entró en funciones, ¡y qué función la que esta representando!


Es una tragedia para reír o sainete para llorar. (Ramón de la Cruz). A los crímenes morales que está cometiendo se cree autorizado, pensando cerrilmente que a la ciudadanía no tiene otro camino que acatarlo, porque si se rebela y lanza a la calle serán anulados por la policía.

Ni que decir tiene que tal criterio es de suma arbitrariedad y opuesto a la democracia, así como que encierra enorme violencia: la de imponerle por la razón de la fuerza la tortura al ciudadano, siendo imposible por la fuerza de la razón, de la que carecen por completo Rajoy y su Gobierno. ¿Acaso no es machacar a la clase media y destruir en el acto la más humilde la política económica que sigue? Es evidente que sí. La política de este Gobierno es ante todo violencia. Ésta –lo dije el otro día y lo repito hoy, nunca se repetirá lo bastante ante la obstinación de ellos a someter a la sociedad- no es en un principio de la ciudadanía, la violencia radica en el Gobierno con sus decisiones.


La violencia y la coacción al pueblo por encima de la democracia y la justicia social

La violencia de los Presupuestos.

De éstos se deduce tanta torpeza como violencia; se esquilma, exprime más al ciudadano, mientras los gastos de la casta política quedan intactos. ¡Ya es violencia! Ya lo es, evidentemente, en la acepción de “dar interpretación o sentido violento a lo dicho o escrito” (DAE).

Muy violento hay que ser para crear estos Presupuestos tan irracionales, tan injustos. Ello es irrefutable, y que no nos vengan con milongas, camelos. No hay sino violencia, violencia y violencia en el Gobierno que hoy tenemos y que apenas ocupó el poder defraudó a sus votantes, no en el angustiado españolito. ¿Se echa a la calle o le echan a la calle? Pues lo uno y lo otro; el que no lo está ya, se ve a corto plazo en el paro, en la calle, que no, ciertamente, fumando un puro por la Quinta Avenida de Nueva York.

Violencia es en una democracia las determinaciones, tan caprichosas como inútiles, que sin someter a la opinión pública toma Rajoy.

Mordaza a la sociedad civil.

El que se le haga pagar el pato, los vidrios rotos que rompieron otros, ya es por sí mismo gran violencia, pero si además se pretende imponer al ciudadano la aceptación sin rechistar de draconianas medidas que adopte el Gobierno con ínfulas absolutistas, esto es una violencia que clama al cielo.

A lo que parece no se ha enterado Mariano Rajoy que es presidente de una democracia, aun cuando en realidad ésta sea bastante deficiente. Da la impresión de que, por el contrario de avanzar en democracia, retrocedemos a la dictadura franquista con aquellos guardias de uniforme gris que denominaron Policía Armada a los que el régimen concedía mucha prepotencia, porque venían a ser sus custodios. Después, por supuesto, de la policía secreta, de la Brigada Político Social, las checas. En fin, todo el entramado inherente a las dictaduras de la índole que sean.

 El filósofo alemán Max Stirner dijo que “el Estado tiene su propia ley de violencia, pero la del individuo la llama crimen”. Mucho se ha cambiado en justicia social del siglo XIX a nuestros días, aunque también es cierto que no falta quienes pretenden –a beneficio suyo y con avaricia despiadada- que se eche marcha atrás, anular la eficacia de las victorias conseguidas en este terreno.

¿Qué se propone Rajoy?

De positivo nada. Él está entregado a lo suyo, y ya sabemos en qué fija su interés en política. Los españoles, a excepción de los políticos, le importamos un bledo; su “reinado” está siendo y no va a dejar de ser el de la violencia por excelencia –a ver si tenemos la suerte de que no cumpla en él los cuatro años-, continuará ejerciéndola y, consecuentemente, incrementará la crispación. ¿Cómo no ha de irritarse, exasperarse, el ciudadano sufriendo la destrucción a que es sometido? La violencia han venido ejerciéndola los políticos desde que empezaron a generar la crisis. ¿En virtud de qué leyes? Hay que preguntárselo a Rajoy, pues supongo que no al moro Muza. Al parecer piensa el presidente y su Gobierno que pueden mandar a su arbitrio en haciendas ajenas, incluso en la cartera del prójimo. También es de religión y de ética respetar los bienes ajenos, todo bien. (Si no son como los de Urdangarín, claro es).

Violencia de los guardias alabada por el Gobierno.

En cuanto a lo sucedido ante la Cámara baja o Cámara de Diputados –más de la mitad tenían que eliminarse, en España sobran políticos y falta calidad política- se ha imputado a los manifestantes la pretensión de quebrantar una ley, pero ¿por qué no habla el Gobierno de las leyes que defienden al ciudadano y que no se tienen en cuentan? Si de los Códigos vamos al texto de la Constitución no solamente encontramos que hay artículos de protección al ciudadano que no se cumplen sino que la política habida ha hecho imposible de cumplir. En texto alguno legal no hay, desde luego, nada que justifique la violencia, proceda de donde proceda.

La violencia de los guardias en vídeos quedó como prueba eficiente. En la última ocasión y en todas; en alguna se ha llegado a ver incluso maltratar a una chica o a una mujer mayor. Ellos se hallan crecidos generalmente en que, aunque se pasen, aunque practiquen ensañamiento, les van a dar la razón sistemáticamente –por ser vos quien sois: los defensores del Gobierno-, y, aparte de esta ventaja, en que tienen los pertrechos de su equipo de defensa. Van en plan de colmeneros frente a una colmena de abejas, sólo les falta una coraza de siglos pasados para las batallas, pero llevan la protección del casco, visera, escudo a lo medieval… Si además emplean armas arrojadizas, ¿por qué extrañarse que les respondan con otras armas arrojadizas? Triste destino y oficio el de los guardias: tirar piedras contra su propio tejado. Y termino este punto y este escrito con unas palabras de Churchill:A quienes no conocen otro lenguaje que la violencia, hay que hablarles con su propio idioma”.

MANUEL LÓPEZ PERALTA



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septiembre 19, 2012

El infundio del sepulcro de Blanca I de Navarra

Desde hace cuatro años es absurdo sostener el infundio del sepulcro

Dicen que la mentira prevalece hasta que la verdad aparece, mas ésta apareció hace cuatro años en este mes de septiembre y, no obstante, continúa la mentira, patraña, noticia falsa, patentemente tendenciosa en el caso que nos ocupa. Me refiero al tema de mi reciente artículo titulado: “Sepulcro con restos falsos o no correspondiente con la inscripción del mismo”. Ya dije que se incurrió en ello buscando y manteniendo tesis caprichosas, y, así, se dio por resuelto lo que no lo estaba, a conceder razón al Dr. Reverte Coma. Interpretando datos históricos ad libitum, conformándolos también a nutum, a voluntad, desconociendo, o afectando desconocer, otros, se llegó a proclamar contra viento y marea la autenticidad de los restos. Y, claro, falsedad al canto, pues hay un principio de Lógica según el cual partiendo de premisas falsas, no se puede llegar a una conclusión verdadera.

Incongruencia sinfín.
Dentro de los desvaríos llegó a opinar el alcalde de entonces  que el esqueleto encontrado pertenecía a Blanca I de Navarra porque en el lugar donde fue descubierto sólo se enteraban personas importantes. ¿Pero por qué esta persona relevante había de ser infaliblemente  dicha reina? En época de Catalina de Lancaster falleció en la localidad por ella fundada una amiga suya, señora de alta entidad económica, social y política, siendo enterrada en la misma, y se supone que a tal señora corresponde estos restos mortales que constituyeron cuestión batallona entre segovianos y navarros hasta la retirada de éstos cuando quedó probado que los restos no son de Blanca I de Navarra. De tal dama no quiero hablar por ahora, ya que no es fundamental para dar un rotundo mentís a que tales despojos mortales sean de la hija de Carlos III el Noble y de Leonor de Trastamara, hija ésta de Enrique II el Fraticida o el de las Mercedes -¡tantas tuvo que hacer para captarse a la nobleza a pesar de su crimen!- e iniciador de la bastarda dinastía que en Catalina de Lancaster y Enrique III el Doliente, primeros Príncipes de Asturias, con los que queda fusionada con los Castilla. Así pudo Juan I salvar la Corona, pues después del desastre de Aljubarrota se vio muy atacado y débil.

Se ha de delatar la mentira.
Sobre casi todos estos monarcas tengo artículos publicados en la prensa de papel. Pero  ad rem, a la cosa, a los hechos del falso mausoleo, que es lo que quiero difundir e invitar a la vez a no transigir  con la mentira, imponiendo vergonzoso silencio. Dice el filósofo Julián Marías que la mentira reiteradamente repetida y no contrarrestada termina por ser verdad. En este caso no puede darse este efecto por mucho que hagan para tal logro quienes son poco amigo de la verdad y mucho del amiguismo. Por amiguito se favoreció in illo tempore, en aquel tiempo, la mentira de los restos; a mí, concretamente, se me vedó –dicho sea en la segunda acepción: impedir, dificultar, estorbar- escribir sobre contrarrestando la mentira, a pesar de que era asiduo colaborador de El Adelantado de Segovia, procuró el director con ciertas martingalas que nos indispusiéramos días antes de aparecer la prueba de la no autenticidad de los restos atribuidos a Blanca I de Navarra –no prescindo del ordinal porque, como es sabido, hay otras Blancas de Navarra-, conducta que no le califica muy alto, que digamos, como individuo al frente de un periódico. Fue, en suma, una confabulación contra mí, sabiendo los confabulados que se me puede aplicar el proverbio latino: Amicus Plato, sed magis amica veritas, amigo soy de Platón, pero más amigo de la verdad. Los lazos de amistad de los conchabados para la mentira resultó insalvable obstáculo para que expusiera la verdad. Por nadie fue expuesta. Casos de estos son muy de pueblos y de pequeñas ciudades, aunque ahora éstas hayan crecido por aquello de lo “polígonos”.

La extensión de la cacicada.
El tal director del mencionado periódico local a las pocas fechas de darse a conocer la prueba científica sobre los restos de la susodicha reina publicó a un vecino de Santa María la Real de Nieva, nombrado cronista por el alcalde, un artículo el título: “Los restos de Blanca de Navarra descansan en la iglesia parroquial”, y se atrevió a escribir en él: Pienso que estos “restos regios” se merecen un descanso eterno, aunque ya vaticiné que no tardando mucho saldría la polémica nuevamente. No me equivocaba”. Esto deja estupefacto a un muerto, ¡ya es despiste u osadía! A tal director, tal cronista, o viceversa. ¡Cuán documentados –y eso que se trataba de tema de la provincia- estaban y cómo despreciaban la ciencia! El santamarteño publicó el mismo artículo, sin cambiar ni una coma, en un periódico de Internet. Al día de hoy tanto el ex alcalde como su amigo quizá continúen en sus trece. Ya sería necedad integral, pero, como dice Gustavo Flaubert, la necedad es un obstáculo indestructible; todo lo que contra ella se lanza, se estrella. Dicho sea sin personalizar pero para mí es necedad no aceptar la ciencia.

La inequívoca sentencia de la Ciencia.
El equipo le formaba el profesor Miguel C. Botella, doctor en Antropología de la Universidad de Navarra, la profesora Asunción Malgosa, de la Universidad Autónoma de Barcelona, bajo la dirección de la profesora de Historia medieval de la UAB, Mariona Ibars i Puga, que es la que ha seguido la pista por vía materna desde Blanca I de Navarra, ascendencia y descendencia, a lo largo de 800 años en busca del ADN del Príncipe de Viana, ya que a tal número años alcanaza el ADN mitocondrial. Es el único fiable y se transmite de madres a hijas. No encontrados en Poblet los restos del Príncipe, hubo finalmente que realizarse la prueba con los de la archiduquesa de Austria, Johanna de Habsburgo, décima quinta hija de la reina Ana Jagellón-Foix y Fernando de Habsburgo. Cuando ya el 10/09/2008 se proclama en El País, y otros rotativos, que la momia del príncipe de Viana fue falsificada con huesos de tres individuos. Los restos de su progenitora, Blanca de Navarra, tampoco son auténticos. Más adelante se recalca: Los restos de la reina, su supuesta madre, hallados en 1994 y enterrados en el monasterio de Santa María de Nieva (Segovia) tampoco son los de Blanca I de Navarra. En dicho artículo podemos leer algo que también merece subrayarse: Mariona Ibars recomienda que en Segovia en donde la tumba de la reina se puede visitar, se cambie al menos la placa que la identifica. Respecto al enterramiento del supuesto príncipe, no es accesible por lo que los monjes de Poblet no prevén hacer nada. Es incontrovertible que se debe quitar la inscripción.

Ininteligible inhibición del párroco.  
Pienso que el clero tenía que tomar cartas nuevamente, pues así lo hizo cuando la Junta de León decidió volver a inhumar los restos en 1995, y el obispo de Segovia terció y se opto por custodiarlos en una caja fuerte de la entidad de ahorro del pueblo. Al decidirse el enterramiento, fueron llevados desde el Ayuntamiento por la ex alcaldesa Carmen Muñoz García junto con otro vecino del pueblo. Por cierto que al ser descubiertos estos restos humanos y femeninos por los albañiles que realizaban una obra y llevarlos a buen recaudo el párroco de entonces, José María Martínez Nieto, que cesó como tal en 2001, se extendió la noticia del hallazgo y la mencionada ex alcaldesa pronuncio una conferencia en el pueblo, dando por hecho la aparición de los restos de la reina. Luego se imprimió en Valladolid, donde ella ejercía un cargo político en la Junta de Castilla y León, con el largo título de Referencias históricas sobre la sepultura de la Reina Blanca de Navarra en Santa María la Real de Nieva y su relación con los restos hallados recientemente en la Capilla del Altar Mayor de la iglesia. Procedió muy a la ligera y se equivocó de medio a medio. Puede leerse en pdf en la red. Todos, pues, de acuerdo. Ignoro  la postura del párroco actual, pero sigue la placa.

MANUEL LÓPEZ PERALTA 






          


                               

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septiembre 07, 2012

Mentira y corrupción política

Mentira y corrupción política.


La malintencionada mentira ha servido para conquistar el poder y, ya dentro de él, se continuó practicándola para la corrupción. El poder más peligroso –Gonzalo Torrente Ballester ha dicho- es el del que manda pero no gobierna. Sin duda. Del que manda mal, y ello no es gobernar sino desgobernar. Rajoy ganó la Elecciones generales a base de mentir, y hoy, ya presidente, para justificar su falsía, se llama a engaño: él no sabía lo que se iba a encontrar.

No cabe más absurda mentira. ¡Claro, como el inocente no estaba metido en la política! Acostumbrados estamos a verlos salir por peteneras. Su osadía es tremenda, de la misma magnitud que la indignación y repulsa de la ciudadanía hacia Rajoy que entre los presidentes es hasta aquí el que ha batido el récord de la mentira. Pero los políticos, mostrando irresponsabilidad, hacen oídos sordos a las críticas que se les haga, y, por otra parte, ignoran, o afectan ignorar, que están al servicio del ciudadano –del que le votó y del que no le votó-, que es el que les paga, no ellos a él.

Causa vergüenza ajena oír hablar de la conducta de los políticos, por lo que de vituperable tiene.

Aludo, aquí y ahora, a los que han venido gobernado España a lo largo de la monarquía de Juan Carlos I, los correspondientes a los consabidos dos partidos que vienen turnándose –PSOE y PP- y que nos recuerdan el Pacto de El Pardo a la muerte de Alfonso XII entre Cánovas y Sagasta, el primero dirigiendo el Partido Conservador, y el segundo el Partido Liberal. Ambos eran los partidos turnantes; el pueblo se percató del juego político y los llamó “los partidos tunantes”. Ni Antonio Cánovas del Castillo, abogado e historiador, ni Práxedes Mateo Sagasta, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, fueron políticos corruptos, no pasaron de tunantes, que al fin y al cabo lo de ser taimado es, en el mejor sentido, necesario para la política, la diplomacia.

Insoportable mentira y corrupción actual.


En el reino creado por el dictador Franco la política encierra un engaño muy pernicioso, de manera principal con Zapatero y Rajoy como pone de relieve, en cuanto lo que está a la vista, el número espeluznante de parados que dejó el Gobierno anterior y que el actual ha aumentado de gran manera en el poco más de medio año que tomó el mando. Por si fuera que no se ha frenado el paro lo más mínimo, se deja sin servicio sanitario a unos y se dificulta a todos los ciudadanos. Más… “buen gobernar” aún: se crea el desahucio exprés a fin de que, humanitariamente, el que no tiene trabajo y, por ende, no puede pagar el alquiler de vivienda, o la hipoteca, se vea en la calle lo antes posible. ¡Menos mal que Rajoy no se dedica a la creación de la moda, porque con sus modas!... De la funesta política que estamos padeciendo, atentatoria para la salud, el trabajo y la vivienda, a la vez que esquilma a las clases modestas y medias, he escrito bastante. ¿Quién ante la demolición que está realizado Rajoy no ha elevado su grito al cielo? Lástima que sea la clásica voz del que clama en el desierto. Tal su… atención al cliente. Y él que –relata refero, refiero lo que he oído- no deja de tenerlos en un pueblo donde tiene su oficina de registrador. Si así fuera, tendría un tercer ingreso laboral tras su paga de jefe del PP y presidente del Gobierno. Bueno, esta acumulación de pagas del Estado es el plato del día entre bastantes políticos independientemente de su entidad. Y eso que no se encuentran por encima de la ley como la Constitución y el Código Penal sitúa al rey.

¿Qué puede hacer la sociedad?

Pues sencillamente defenderse. No se trata de Proletarios de todo el mundo, uníos, no es esta la cuestión, más bien parafraseando el Oriamendi pudiéramos decir: lucharemos todos juntos,/ todos juntos en unión, / defendiendo la bandera, etcétera. Aquí la bandera es la de evitar el atropello. Y el cueste lo que cueste, no es la imposición de tal o cual rey, sino además de corregir que el ciudadano sea supeditado al capital y al mercado, tratar de que el Gobierno empiece a combatir con mano dura la corrupción, nada de permisividad, tolerancia cero. No se molestó en ello demasiado, que digamos, Zapatero ni se molesta Rajoy, antes bien –bien mal, por supuesto- se pusieron de acuerdo, se dice, para salvar de las garras de la Justicia a un banquero. La corrupción económica se extiende a toda la escala social, pero prioritariamente, con gran diferencia, a banqueros, políticos y empresarios.

La interferencia de un ministro para evadir de la Justicia a un corrupto es de lo más repulsivo que puede tener la política. El Poder Judicial tenía que estar verdaderamente separado del Ejecutivo.

¿A dónde miran los políticos, a quiénes oyen?

Causa vergüenza ajena la ceguera y sordera que hay en la inmensa mayoría de los gobernantes desde el presidente, ministros y políticos de segunda a los de última fila. Lamento que no oyeran el programa de Federico Jiménez Losantos de reinicio de temporada en el que, entre otras opiniones, manifestó:
Los partidos políticos nunca han tenido tanto poder en España. Los dos grandes partidos políticos mandan en la Justicia, mandan en la economía, mandan en los impuestos,mandan en lo público, fisgonean en lo privado, mangonean en los medios, roban lo que quieren, no pagan nunca, y encima nos dan lecciones de ética. […] Lo estás haciendo muy mal, parecía imposible estropear la situación económica después de Zapatero y lo has conseguido, Mariano, 800.000 parados más este año y seguimos en la ruina. […] La casta política mantiene gracias a ti todos sus privilegios, mientras la nación se va al garete.

Por supuesto que alguno del Gobierno lo ha oído pero, como suele decirse, por un oído le entra y por otro le sale, nada se le quedó en el cerebro.

Se creen poderlo todo.

De cómo a un político, aunque sea de escala menor, le agrada mentir, incluso llevando la contraria a tontas y a locas de la verdad de un hecho histórico, tendré que hablar no tardando. Será con referencia al tema de mi artículo anterior, es decir, sobre el falso sepulcro de Blanca I de Navarra. Ello habla de prepotencia, de ignorancia, de la voluntad de arrogarse falsos hechos memorables.
MANUEL LÓPEZ PERALTA


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septiembre 04, 2012

Sepulcro con restos falsos o no


Sepulcro con restos falsos o no correspondiéndose con la inscripción del mismo

Sobre la hipótesis de encontrase los restos de Blanca I de Navarra en la Iglesia de Santa María la Real de Nieva (Segovia) escribe Carlos Arranz Ruiz, en su libro “Santa María la Real de Nieva”:


Aludiendo a un suceso que llevo implícito el particular encanto de las cosas inacabadas, inconcretas o inseguras; ese encanto que nos suscita el interés e invita a preguntarnos una vez y otra cuál será la verdad. Se trata de la muerte, en Santa María, de la reina doña Blanca de Navarra, su enterramiento en el santuario de Nuestra Señora y su posible traslado en fecha posterior al convento de San Francisco, en Tafalla.


La obra está prologada por el que fue ilustre abogado segoviano –se hallaba en posesión de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, luego era Excelentísimo señor, cual, igualmente, persona excelente, del cual guardo grato recuerdo-, acabando así su extenso prólogo: “Carlos Arranz Ruiz pertenece a la generación de estudiosos segovianos que estamos preocupados por las cosas, valores y destinos de nuestra tierra. Este bello libro es una muestra de su ilusionado quehacer en este campo. Por ello, una vez más, merece nuestro reconocimiento”. Esta firma brillante en el foro, dado también a escribir y que mucho escribió sobre Segovia y su provincia, es Manuel González Herrero – De la Academia de Historia y Arte de San Quirce. De forma incuestionable, evidente, amaba a su tierra, mas nunca se dejó llevar de tal inclinación con riesgo, o despreocupación, de incurrir en el error.

Doy por hecho que, como al que suscribe, también a Carlos Arranz Ruiz hay que contarle entre los amantes de nuestra provincia, pero también como persona ecuánime; esto queda subrayado, destacado, al decir literalmente:

Por nuestra parte y compartiendo la opinión de Rufino Núñez, nos cuesta trabajo creer que, de haber continuado los restos de doña Blanca de Navarra en el santuario de Santa María, los dominicos no hubieran puesto más cuidado en la conservación de su sepulcro o al menos en guardar la tradición.

Ninguno podían poner si tales frailes de la Orden de Santo Domingo, custodios del Monasterio de Nieva, afirmaron que los huesos fueron trasladados. Palmariamente se mueve en el ad absurdum, y últimamente ha sido, este argüir por reducción al absurdo, un monumental desatino. Resulta, efectivamente, increíble el destino de este enterramiento en la iglesia de Santa María, que se trate de una sepultura ignorada como la de un quídam, o sea, sujeto despreciable, de poco valor. No hay conocimiento exacto de la ubicación en que provisionalmente había de yacer; se citan dos: la Capilla Mayor –Garibay-, la de la Consolación –José María Quadrado. Y también se dice que fue de un sitio a otro; será, obviamente, si sus restos quedaron en la iglesia. Aún menos se puede entender la carencia de inscripción en su nicho o en su sepultura, que de ambos se habla.

Hay dos versiones sobre el motivo de su venida a Santa María, Garibay sostiene que arribó en peregrinación, procedente de una primera a Guadalupe, mientras que el cronista segoviano Colmenares y el padre Mariana aducen que fue por motivo político. Según expresa este último –y son líneas introducidas en “Historia de la aparición de la taumaturga imagen de Nuestra Señora la Soterraña de Nieva – Transcripción y notas: Antonio Sánchez Sierra”- “El príncipe don Enrique llamado por su padre fue a Ávila, para tratar de algún acuerdo de paz. En estas vistas no se hizo nada. El Príncipe vuelto a Segovia suplicó a las dos reinas, su madre y su suegra (la cual a la sazón estaba en Castilla) se llegasen a Santa María de Nieva para ver si por medio suyo se pudiesen sosegar aquellas parcialidades”. Bueno, no dice más el texto de Mariana sobre la reunión, seguidamente añade: “En aquella Villa falleció la reina de Navarra doña Blanca primer día de abril, la sepultaron en el muy devoto y muy afamado templo de aquella villa, así se tiene comúnmente y grandes autores lo dicen, dado que ningún rastro se halla hoy de su sepultura, ni allí ni en Santa María de Uxue, donde mandó en su testamento que la llevasen, que hace maravilla haberse perdido la memoria de cosa tan fresca”. Ahora viene, lo que ya he dicho, la afirmación de los dominicos del traslado del cadáver.

Ya en mi artículo “Blanca I de Navarra y su época – Sinopsis”, publicado en El Adelantado de Segovia, en 2008, escribí: “¿Son auténticos los restos hallados con motivo de un obra de albañilería en octubre de 1994? Existió y aún puede decirse que existe, verdadera polémica. Se sometieron a las pertinentes pruebas hasta el 16 de abril de 1997 en que fueron nuevamente inhumados en la iglesia. La aplicación de ADN falló”. Yo, honestamente, no pude afirmar en ningún momento la autenticidad de los restos; la palabra, además, la tenía el Dr. José Manuel Reverte Coma, Profesor Emérito y Director del laboratorio de Antropología Forense y Paleopatología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, que se encargó del estudio antropológico y paleopatológico de los restos. En las conclusiones de su informe, de fecha 15 de diciembre de 1994, no admite la autenticidad de éstos y expone que “no se tendrá la seguridad de que se trata efectivamente de Doña Blanca I, Reina de Navarra en tanto no sea posible aplicar el ADN”.

Continuando investigaciones, se ha realizado durante una década un estudio histórico, antropológico y genético sobre los restos en cuestión –cualquier amante de la Historia, en general, y de este tema, en particular, ha estado atento del mismo-, ya con anterioridad del artículo de Felipe Molinero que tituló con la afirmación: “Los restos de Blanca de Navarra descansan en la iglesia de Santa María” se había dictaminado científicamente y publicado urbi et orbi, a los cuatro vientos, que “los restos de don Carlos de Navarra y Aragón y de su madre, la reina Blanca I, no son auténticos”. La incógnita, pues, de dónde están los restos de la reina sigue sin despejarse. Sólo a ciencia cierta se sabe que murió en Santa María, ignorándose incluso el motivo de su muerte. Cabe suponer que pudo ser envenenada por la reina María Lo que no se ignora sino que, por el contrario, se conoce a ciencia cierta desde primeros de septiembre de 2008 es que el sepulcro ubicado en el presbiterio de la iglesia parroquial no guarda los restos mortales de Blanca I de Navarra.

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septiembre 02, 2012

La honra de Urdangarín

Referente a Iñaki Urdangarín todo es disparatar, a excepción de la actuación judicial, de cuantos intervienen en ella como acusadores y de la opinión mediática que desde el primer momento le señaló como un corrupto real. En este caso real de realidad y real de realeza, situación ésta de ser de la Familia Real para facilitarle su actividad de caco. De otro modo él no tenía clase en ningún orden para enriquecerse tanto y a tal rapidez. De la noche a la mañana el palacio de Pedralbes, obra gigantesca en él para dejarle a gusto del matrimonio –en opinión de muchos empeorarle-, pisos también en Barcelona…, y ya el rey, que no él ni su esposa, siente miedo y para protegerles les envía a Estados Unidos, pensando en Nueva York pero el matrimonio opta por Washington. Aquí se instalan ellos y sus hijos, no importa –tampoco se entiende- que Cristina siga “trabajando” en la Caixa de Barcelona. A Urdangarín le coloca su suegro en Telefónica y hasta se levanta el bulo –no dejó de correr sin saber porqué- de que dejan de residir en Barcelona a causa de que el duque ha sido reclamado por dicha Compañía que le ofrece un alto puesto. Pero para bulo el de su salida.

La mentira del yerno del rey.
La solicitud por él de “excedencia temporal” para evitarle una posible incidencia negativa a la empresa y su promesa de volver cuando acabe el proceso judicial en que se halla inmerso, no deja de encerrar trampa para cesarle de una manera brillante, lo malo que la mentira se desbarató seguidamente al emitir El Confidencial que Alierta y la Casa del Rey pactaron una salida “honrosa” de Urdangarín en Telefónica. Bien sabe él, y es notorio, que es expulsado y no tendrá posibilidad de volver, así como que quedará un tanto “indispuesto” para ocupar un cargo en cualquier empresa, desapareciendo su valimiento decisivo en tal sentido por pertenecer a la Familia Real. ¿Cuánto tiempo continuará perteneciendo? Averígüelo Vargas, y pues no le podemos resucitar, vaya usted a saber. De momento tenemos la incertidumbre del cuándo y el cómo van a cesar en la misma él y la infanta; ahora bien, no cabe la duda de que han de ser excluidos. Caso, por supuesto, de que la institución no se derrumbe, dado lo ruinosa que está por la “falta de ejemplaridad” de Urdangarín.

No sólo falta de ejemplaridad de Iñaki.
Cuando salió a la luz el “caso Urdangarín”, una persona tan versada en el conocimiento de la vida y milagros de los reyes que aún quedan como es Jaime Peñafiel, publicó un artículo titulado: “No sólo Iñaki, también Cristina”. Por mucho que el Gobierno, ya el PSOE, ya el PP –de uno u otro no se sale- quiera tapar, y el juez instructor y los fiscales no estén por atacar la monarquía, esto será reconocido, pues no puede estar más a la vista. Muy negro, además, puede ponerse para los que por oficio ponen REALEZA cuando hable Diego Torres, el socio de trinque; en fin, muchas son las sorpresas que la marcha de esta causa penal contra un miembro de la Familia Real puede traer. Pueden ser dos, pues nadie se explica, textos a la vista, que la infanta Cristina no haya sido involucrada cuando de hecho lo está. Acaso, y pues Manos Limpias no lo pierde vista, llegue el momento en que se haga imprescindible que no se puede continuar inhibiéndola –inteligentemente el juez y los fiscales dejaron siempre una puerta abierta sobre el particular-, y entonces serían dos de la familia marcados por la Justicia. La sociedad ya los tiene sentenciados.

Imposibilidad de salir absuelto.
Por mucho poder que tengan los jueces, y que en realidad tienen, no pueden hacer milagros, y más que un tremendo desafuero sería un verdadero milagro dictar una sentencia favorable al encausado, máxime cuando no se le sigue a instancia de parte, sino de oficio, es decir, por la Fiscalía Anticorrupción ante la corrupción descubierta en él. Imposibilidad que ya se basa nada menos en que el juez le imputa cuatro delitos: malversación, prevaricación, falsedad documental y fraude a la Administración, por los que será próximamente sentado en el banquillo. Hay en vías un quinto delito, y es el delito fiscal, del que no podrá zafarse al ascender lo evadido a Hacienda a la cantidad señalada para incurrir en el mismo, lo que ya con la cuenta intervenida en Andorra ha quedado probado. Se está pendiente del informe de la Agencia Tributaria para fijar la fianza a ponerle.

Imposibilidad de continuar en Telefónica.
Ante la vergonzosa y dramática situación que se encuentra el referido, por muy yerno del rey que sea, no era justo continuara en Telefónica. Le hicieron emitir una necedad; no se ha marchado voluntariamente, le han echado. Y debió ser desde que se reveló su… hazaña. Alierta y el rey no se ponían de acuerdo para ello, y ni a uno ni a otro se comprendía. Mala imagen de la Compañía, mala imagen de España. Por lo que se refiere a don Juan Carlos tal vez esperaba a la ruptura del matrimonio , sin que, por otra parte, deje de contar miedo a Urdangarín que por bueno que sea, según doña Sofía, lleva muchos años en la familia y conoce la vida de la misma. Ya tiene bastante preocupación en el hecho de que al ser condenado su yerno va a quedar de manifiesto que no cumplió con su obligación de jefe de Estado al no denunciarle por sus trinques en vez de pensar que le ponía a salvo fuera de España. Continuó Hurtanga  sus… peticiones de dinero, pues también lo hizo a Telefónica.

Defensa pasiva de Urdangarín y subestimación de la ciudadanía.
De buen grado, voluntad, gusto, o no –la reina sí que de voluntad, abiertamente defiende al matrimonio Urdangarín-Borbón- el rey, su Casa, esta realizando una defensa pasiva de este andóbal bajo la Justicia, lo cual lleva inherente una falta absoluta de respeto a la ciudadanía. A lo que parece se subestima su inteligencia natural en general, su importancia y derechos, mientras se sobrestima a lo medieval la realeza. ¡Pero a esta altura cronológica no cabe mayor error! No es, evidentemente, una manera inteligente, ni siquiera coherente, de pensar y actuar para captarse la simpatía y aceptación de la ciudadanía y ello cuando además hoy día la monarquía no tiene razón de ser. Y España hace 81 años que dejó de ser monárquica.
Pero hoy día no hay política, hay capital y mercados. Y por parte del ciudadano honrado sufrimiento y miedo.
MANUEL LÓPEZ PERALTA

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septiembre 01, 2012

El inefable Urdangarín

Cada uno es como Dios le hizo y aún peor muchas veces. Miguel de Cervantes Saavedra.

Es evidente que este hombre constituye un caso que no se puede explicar con palabras. ¡Y mira que desde que fue descubierta su delictiva actividad se viene escribiendo mucho de él! Lo que ha hecho clama al cielo, es un tremendo escándalo indescriptible. En este mar proceloso de corrupción que es esta época, con la crisis económica que ello ha generado, no es que esté procesado como uno más y dentro de la posibilidad de haber sido descubierto, porque otros no lo son, pueden burlar la Justicia, sino que existen dos particularidades que le distingue, a saber: lo mal que trincó y el ser yerno del rey.

Torpeza de Urdangarín y su socio.

Su socio Diego Torres era profesor de ESADE –fue despedido al descubrirse sus delictivos negocios-, de que Urdangarín fue alumno, y ambos montaron lo que montaron, lo realizaron tan mal que dejaron rastro por doquier. ¿Lo hubieran hecho mejor, profesionalmente hablando y en el ámbito de negocios sucios, de no haber pertenecido el primero a la Familia Real? Probablemente. Pero fueron tan a las claras sus actuaciones que, aparte los documentos ilegales que se encontraron, era sabido de todo el mundo que Urdangarín, y a veces acompañado de su esposa, iba por ahí pidiendo dinero fraudulentamente, empezando por poner de tapadera el pertenecer a la realeza, cuando, como digo, no le acompañaba la misma realeza en la persona de la infanta Cristina. Eso sí, le acompañaba pero no se enteraba de la actividad de su cónyuge. Éste empleaba su pertenencia a lo real, consignándolo como propaganda de su actividad, ¿quién entonces había de negarse a una solicitud e él, como ya ha dicho Jaume Matas? Sin el braguetazo es evidente que Iñaki hubiera sido, lo que era, un sujeto corriente y moliente, las glorias deportivas se terminan con la juventud. Y, por supuesto, no hubiera podido ser tan… “importante hombre de negocios”.

Cuenta inagotable de sus pasos indebidos.

No deja de salir sumandos de los mismos; recientemente leíamos que e habían descubierto más negocios ilegales. El juez y el fiscal quieren perfilarlo todo, todo lo indagan, todo lo solicitan, llevan la causa magistralmente, aunque por tratarse de quien se trata no sean todas facilidades, nunca faltan los cobardes y los tontos. Todavía pueden surgir hasta el momento del juicio, y en él incluido, fatales sorpresas para el procesado, para la infanta Cristina y familia. En lo mediático y ciudadanía en general mucho va a herir que a la ciudadana Cristina de Borbón se le inhiba de aplicarle la ley, con evidente micción en el artículo 14 de la vigente Constitución Española, que con permiso del lector, no siendo la primera vez que lo efectúo, paso a refrescar:
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición y circunstancia personal o social.

Si Cristina de Borbón ha dado pasos indebidos siguiendo a su marido ha de pagarlos en justicia, y no por ser su esposa sino por seguirle; se había adscrito a su conducta, es decir, la conducta de él y la de ella se hicieron la misma con un mismo destino. ¿Se rebeló? No, pues entonces ¿por qué se le ha de excluir, por ser la hija del rey? Ya es bastante hiriente a la dignidad de los españoles que lo esté don Juan Carlos. ¡Y tratándose de una monarquía constitucional.

Noticia bomba.

Su vuelta a España y en peores condiciones que tuvieron que irse, prueba de ello que el andóbal continuó en Washington con sus “””negocios””” donde reina su suegro.

La noticia muy bien ha sido dada en clave de esta forma: “Los duque de Palma vuelven a España intentando llevar a cabo una vida más modesta, sin lujos, y preparándose para la recta final del juicio que podría llevarle a la cárcel”.

Cumpliéndose el Derecho, no es que Iñaki Urdangarín podría ir a la cárcel, es que cuanto el juez y el fiscal le imputan tiene, según cálculos de juristas y de quienes se molesten en echar un vistazo a los textos, bastantes años de prisión. Ya dije en mi anterior artículo que es muy probable que no permanezca muchos días en ella, seguro que el Gobierno –y en esto coincidirá el bipartito- le indulta, pero al menos que a ella se le condene y la pise. Por supuesto que ya con este hecho de indulto, la ley no es igual para todos aun cuando lo diga la Carta Magna y el rey.

→ En el fondo el que haya decido el matrimonio quebrantar el exilio protector a que fue sometido deja de ser noticia bomba en cuanto a imprevista, pues el procesado Iñaki Urdangarín se encontraba muy próximo a ser traído por el juez y acaso ya sin retorno a Telefónica y a Washington.

Desastre a la vista.

No deja de serlo en su acepción 1: “Desgracia grande, suceso infeliz y lamentable”. (DAE). ¡Qué le vamos a hacer si les salió el tiro por la culata! Fueron al negocio, el cual pensaron redondo, tanto por la entidad del mismo como porque no entrañaba riesgo, y de aquí lanzarse a lo bestia, pero se pasaron de listos, entendieron mal la realeza en la época moderna, cuando no se explica la que como residuo queda.
Al cabo del tiempo le preocupa la mala imagen que está dando a Telefónica y la deriva que pueda originarle. De aportarle prestigio, nada por supuesto. Y a esta Compañía también debió preocuparle tener en sus empleados un imputado penal por la los Tribunales de Justicia y, considerándolo, no haberle renovado el contrato, algo que levantó ampollas, que no se comprendía bajo el sentido común.

Pronto habrá de consignar una fianza, pendiente de que la Agencia Tributaria remita los informes que el juez le solicitó para determinación de la cuantía de la misma, la cual le permitirá no ingresar en la cárcel hasta que, concluido el pleito, se emita sentencia. Es esta situación lo que les hace decidir vender el palacio de Pedralbes, trasladarse a un barrio más modesto de Barcelona y a una vivienda de alquiler. Pues que vayan a una de las que tienen ellos. El loco, por el castigo es cuerdo, pero fueron personas carentes de razón y de aquí lo que les viene y venga. Siempre peor a otro.

MANUEL LÓPEZ PERALTA








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